Crimen de Meco: las claves principales del asesinato de Mimi

Aunque un sospechoso fue detenido el 13 de agosto por la muerte de Míriam Vallejo Pulido, de 25 años, son muchas las incógnitas que se mantienen en el sumario decretado secreto por la juez de Alcalá de Henares que instruye el asesinato de la muchacha, cuando paseaba el 16 de enero sus cuatro perros por un descampado de Meco.

El arrestado, su compañero de piso y novio de su mejor amiga (y con el que vivían las dos), Sergio Sáez, de 29, niega por activa y pasiva que él sea el autor de las cuarenta cuchilladas. Estas son las principales interrogantes del intrincado caso.

1. El móvil. Los investigadores saben que Sergio era infiel a su entonces novia, Celia, de 31 años, que se consideraba una «hermana» para Mimi. Sin embargo, se barajan dos hipótesis para explicar el brutal crimen y ese ensañamiento. Uno: que el sospechoso también tuviera algo con una tercera mujer, concretamente, con Míriam, con quien llevaba compartiendo techo en Villanueva de la Torre (Guadalajara) desde hacía tres meses. Míriam le habría amenazado con contárselo todo a Celia, y él habría decidido matarla, aunque no se cree que planificara al detalle el crimen.

La otra hipótesis, quizá más plausible, es que Sergio hubiese intentado en alguna ocasión relacionarse con la víctima, algo que ella rechazaba, y por eso la mató aquella tarde-noche de enero.

2. El ADN. Es la prueba fundamental contra Sergio. Sus restos biológicos estaban en la ropa que llevaba Míriam cuando fue asesinada. Ahora falta saber, para apuntalar más la tesis, si en las prendas de Sergio se encuentra alguna traza de sangre, aunque las lavara. La Guardia Civil se llevó su ropa de la casa de sus padres, donde fue detenido y a la que regresó tras cortar con Celia en abril, en Azuqueca de Henares (Guadalajara).

También se han investigado posibles restos epiteliales en las uñas de la muchacha, de haberse defendido. Algunos de los 83 testigos del sumario, declararon que en el tanatorio Sergio tenía arañazos en la cara y en un brazo, aunque se presentó muy tapado con ropa de abrigo (era enero), pero no se la quitó pese a que en la sala estaba puesta la calefacción. Ante la juez, el arguyó que eran heridas fruto de su trabajo como técnico de mantenimiento en la empresa de pilas donde trabajaba con su entonces chica.

3. La Play Station. La coartada principal del presunto autor del crimen está en una consola de videojuegos. Él declaró ante la juez que lo envió a prisión preventiva el 16 de agosto que en el momento de los hechos se encontraba jugando en línea con su Play Station 3. Que Míriam, mientras Celia se encontraba en el gimnasio, le dijo que iba a sacar a los perros a pasear, y que el hermano de Sergio lo oyó porque en ese instante hablaba con él por el móvil. El sospechoso sostiene que, entre las 20.40 y 20.50, estuvo jugando y guasapeando.

Sin embargo, el análisis de la consola por parte de los especialistas y el fabricante ha revelado que eso es falso, pues no se registró actividad ninguna de juego y se cree que en esos diez minutos tuvo suficiente tiempo para ir tras Mimi, asesinarla y regresar a la casa, a apenas unos centenares de metros de distancia. Los dos jóvenes que descubrieron el cadáver llamaron al 112 a las 20.53 horas.

4. El arma homicida. Es un arma blanca y por eso la Guardia Civil se llevó de la casa de los padres de Sergio un machete de su abuelo que él utilizaba en su gran pasión: la pesca. Falta conocer si el cuchillo tiene algún rastro que pueda permitir dictaminar que fue el arma del crimen.

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5. El uso de las «Apps» de citas. Míriam no tenia novio desde hacía algún tiempo y, como tantos jóvenes, utilizaba aplicaciones para hacer amistades, sobre todo Tinder y Lovoo. Su perfil era abierto y los investigadores encontraron interacciones de unos 300 hombres de las provincias de Madrid y Guadalajara.

Pudo localizarse a medio centenar, que prestaron declaración ante los agentes y se sometieron voluntariamente a tests de ADN. El resultado con la comparativa del de Mimi resultó negativo en todos los casos.

Esa línea fue desechada y nunca se abandonó la principal: que la mató alguien de su entorno, por dos razones. Primero, por la brutalidad del ataque. Y segundo, porque los perros debían de conocer al criminal, puesto que no ladraron ni le atacaron.

6. Siete meses para la detención. Si había ADN de Sergio, ¿por qué se ha tardado siete meses en detenerlo? Primero, porque querían apuntalar las sospechas con más pruebas y el análisis de la consola de videojuegos era necesario. Además, había que descartar a los otros hombres investigados y cerrar todas las hipótesis. Y otras diligencias que se desconocen porque el sumario sigue bajo secreto.

7. ¿Un segundo asesino? Esta hipótesis ha sido lanzada al aire, como suposición, por el abogado de la acusación particular, a raíz de que un testigo de la zona declarara que a esa hora y ese día escuchó a una chica gritar: «¡Dejadme, soltadme!». El hecho de que, según este testimonio, hablara en plural puede significar que hubo alguien más en la escena del crimen.

La Guardia Civil, por el momento, no lo cree así y, de hecho, hasta ahora, no ha detenido a nadie más.

8. La estrategia de la defensa. El abogado de Sergio defiende la total inocencia de su patrocinado. El eje fundamental pasa por tumbar la prueba del ADN. Sostiene que los tres compañeros de piso hacían la colada conjunta, y que por eso puede haber restos del joven en la ropa de Míriam, lo que se llama una transferencia por contaminación. Además, inciden en el hecho de que el hermano de Sergio se reafirma en que hablaba con él por el móvil en los minutos del asesinato y que la relación de convivencia entre ambos era buena.

Los investigadores indican lo contrario y, a la luz de las pruebas existentes, la juez cree a la Guardia Civil y no al joven, por lo que prorrogará al menos seis meses la prisión provisional, comunicada y sin fianza hasta que se terminen de practicar las diligencias que faltan.

Además, hace unos días, se ha sabido que el letrado de Sergio apunta a que existen al menos otras doce personas entre las que se puede encontrar el verdadero asesino. Entre ellas, asegura, se encuentran policías, guardias civiles y militares. Sin embargo, la parte contraria cree que es una estratagema más para quitar el foco de la presunta culpabilidad sobre el imputado, aprovechando los supuestos contactos de la muchacha con terceras personas a través de las redes sociales.

9. El recorrido judicial. Está previsto que la Audiencia Provincial de Madrid celebre la vista para estudiar el recurso de apelación interpuesto por el abogado de Sergio S.M. contra su ingreso en prisión. El fiscal del caso se ha opuesto a su puesta en libertad, como ya hizo en la vistilla tras su detención hace un mes.

La causa judicial, que será juzgada por un jurado popular, continúa bajo secreto de sumario. Por ahora, los letrados de la defensa y de la acusación solo han podido acceder a unos 80 folios del grueso del atestado policial.

10. Nuevas diligencias. Tanto las acusaciones como la defensa solicitarán pronto nuevas pruebas de investigación en función de sus intereses.

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