Dragon Quest XI S: el rol más tradicional llega a Nintendo Switch

Nintendo Switch se ha convertido en uno de los sistemas con mejor catálogo en lo que a juegos de rol se refiere. Durante los últimos años, hemos visto como la empresa de Kioto ha recibido en su sistema cada vez más obras pertenecientes a este género. Algunas de las cuales figuran, sin duda, entre las más destacadas de la generación. Ese es el caso, por ejemplo, de «Octopath Traveler», «Xenoblade Chronicles 2», «Zelda: Breath of the Wild» o el reciente port del «Ni No Kuni» de PS3. Un grupo al que ahora se une «Dragon Quest XI S: Ecos de un pasado perdido», que llegó a las estanterías de las tiendas de videojuegos el pasado 27 de septiembre.

Cuando Nintendo anunció la muerte de Wii U, el sistema con el que pretendía competir contra PS4 y Xbox One, entre los juegos futuribles de la Switch ya sonaba «Dragon Quest XI». Sin embargo, problemas en el desarrollo terminaron frenando su llegada a la híbrida. No ocurrió lo mismo en los casos de PlayStation 4 y PC, donde el título lleva disponible desde hace más de un año. Para el desembarco definitivo en el sistema de los de Kioto, Square Enix, la desarrolladora detrás de la obra, no se ha conformado con lanzar un copia y pega del juego que los usuarios de la plataforma de Sony descubrieron el año pasado. Por el contrario, han realizado una versión cargada de interesantes extras.

Un manga jugable
A primera vista, los juegos de rol de Square Enix, entre los que figuran los propios de la saga «Final Fantasy» o «Kingdom Hearts», destacan por la importante influencia que reciben del manga y el anime. En el caso de la franquicia Dragon Quest esta se hace, si cabe, más evidente. No en balde, el diseño de sus personajes corre a cargo de Akira Toriyama. El creador de obras como «Dragon Ball» o «Dr. Slump» ya había trabajado en el pasado en obras de la extinta Square, como es el caso del «Chrono Trigger» de Súper Nintendo, considerado por muchos usuarios como el mejor JRPG de la historia.

De este modo, en «Dragon Quest XI S» el usuario tiene la sensación de hallarse sumergido en un videojuego facturado por el mismísimo Studio Ghibli. Desde el principio, la obra tienta al usuario a explorar cada rincón del basto y mágico mundo de Erdrea, donde transcurre la acción. A perderse en todas las ciudades que lo componen y descifrar todos los secretos que esconde. Durante la aventura, controlamos al Luminario, un joven que guarda un enorme poder en su interior el cual, en principio, desconoce, ya que fue abandonado en un pueblo poco después de nacer. Para descubrir sus orígenes, va a visitar el rey de Herdelian. Sin embargo, este, inexplicablemente, lo considera un peligro para sus dominios, por lo que trata de acabar con él. Según transcurre la historia, el protagonista irá reuniendo poco a poco las piezas del rompecabezas y descubriendo quién es en realidad.

En lo jugable, la obra es un JRPG (juego de rol japonés) al uso. El sistema de combates, que es donde más brilla el título si dejamos a un lado la ambientación y el argumento, es por turnos. Parecido a lo que se puede ver en otras propuestas como «Pokémon» o ediciones pasadas de «Final Fantasy». Aunque en los primero impases de la obra el usuario controla exclusivamente al Luminario, no pasará demasiado tiempo antes de que vayamos sumando aliados a la causa. Cuando esto ocurre, las batallas se vuelven mucho más interesantes, ya que cada uno de los personajes que nos acompañan cuenta con sus propios puntos fuertes y débiles, que se pueden alterar gracias al árbol de habilidades.

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Respecto a los combates, no resultan demasiado exigentes, aunque algunos jefes se pueden atravesar si no se juega con cabeza. Para no pasar apuros, se debe tratar de mejorar el equipo de los personajes y librar tantos combates como sea posible para subir de nivel. Los usuarios que vayan directos a cumplir la misión de turno, y no se detengan a explorar, lo pasarán mal.

Como en los 16 bits
Si antes decíamos que esta edición viene cargada de novedades, una de las más interesantes es la posibilidad de dejar a un lado los gráficos en 3D y cambiar al 2D. Aunque el género de rol se mantiene vigente desde los ochenta, posiblemente donde más ha brillado ha sido en consolas de los noventa, como Súper Nintendo, Mega Drive o Game Boy. Sistemas que, precisamente, estaban ideados para las 2 dimensiones, como era habitual antes de que PlayStation lo pusiese todo patas arriba (para bien) en 1994.

Más allá de un bonito homenaje al pasado, la inclusión de las 2 dimensiones en «Dragon Quest XI S» permite descubrir una propuesta completamente diferente. Y no solo a nivel gráfico. Por ejemplo, en este modo los enemigos que pueblan el mapa dejan de ser visibles, por lo que nos podemos topar con ellos de improvisto. También cambia notablemente la jugabilidad, ya que hay fases en las que, en función del estilo que se escoja, los personajes se desenvolverán de una forma o de otra. Para sacarle jugo a las dos opciones, el usuario puede cambiar entre 2D y 3D. No tiene por qué conformarse con un único modo.

A diferencia de la edición anterior, lanzada para PS4 y PC, la versión de Switch cuenta con una historia más amplia a la que se le han añadido nuevas misiones inéditas. El juego ya tenía una duración que se podía ir perfectamente por encima de las 50 horas, sin embargo el nuevo contenido, que profundiza más en los personajes que acompañan al Luminario, no desentona en calidad con el resto de la obra. Entre las novedades, también destaca la banda sonora orquestada, que dota al título de más personalidad. Al mismo tiempo, Square ha dado al usuario la posibilidad de pasar los combates a velocidad rápida, algo que le vendrá bien a los más impacientes o a aquellos que opten por rejugar el título en el futuro.

¿Merece la pena?

Switch nunca ha destacado por contar con un catálogo asequible. Mientras que los títulos de PlayStation 4 y Xbox One se pueden encontrar fácilmente a mitad de precio meses después de su lanzamiento, en el caso de la híbrida de Nintendo suelen mantenerse prácticamente inalterables, incluso cuando han pasado años desde su salida. Como hemos dicho antes, «Dragon Quest XI» está disponible en otras dos plataformas: PS4 y PC. En ambos casos el título se puede encontrar más barato y, además, haciendo gala de una calidad gráfica a la que la Switch no llega. Queda a juicio del usuario si las novedades que se incluyen en esta edición, y la posibilidad de jugar en modo portátil, merecen un desembolso mayor.

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