Por qué el mini es ahora mi iPad preferido

Por qué el mini es ahora mi iPad preferido

29/05/2019 mgalindo 0

De entre todos los tablets que hasta ahora han sido, iPads incluidos, el iPad mini siempre fue mi preferido. Por su tamaño, por su ligereza, por lo cómodo que resulta de manejar… No se si muchos se habrán dado cuenta, pero es que cabe en el bolsillo interior de una cazadora, y parece hecho a medida para entrar en un «bolso de hombre» (ya saben, la impopular pero utilísima mariconera). Por eso nunca entendí que Apple dejara de renovarlo en 2015.

Lo comenté con la propia compañía. La razón era que los móviles son cada vez más grandes, y que un tablet de solo 7.9 pulgadas dejaba de tener sentido frente a unos iPhones que ya andan por las seis. Error, craso error. En mi caso particular, tuve que adaptarme a verlo y hacerlo todo en el móvil. Y no es que no se pueda, que se puede, pero no es lo mismo. Los tablets más grandes, los de 10 (y hasta 12) pulgadas no cumplían la misma función.

En un viaje de trabajo, por ejemplo, llevar una tableta grande significa tener que cargar con otro cacharro todo el tiempo. Hace años que ya no llevo encima un portátil a todas partes. Me gusta ir con las manos libres y con todo lo que necesito en el bolsillo. Y el iPad Mini, con sus 300 gramos y su grosor de apenas 6,1 milímetros se había convertido en mi herramienta preferida. Cómodo, potente, ligero… y pequeño.

Pero rectificar es de sabios, y aquí está, por fin, cuatro años después (una eternidad en tecnología) la nueva versión de la que probablemente sea la herramienta más versátil de todas las que ha fabricado hasta ahora la compañía de la manzana. El Apple Mini ha vuelto, y con nuevas capacidades y prestaciones.

Por supuesto, me hice con uno enseguida. Quería comprobar si después de cuatro años de “infidelidad“ el dispositivo me seguía siendo igual de útil. Así que con algo de miedo, como un novio que vuelve a salir con una ex que le dejó hace años, perdoné la ausencia (inexplicable para mi) y me puse de inmediato a trabajar con el.

Todo era igual, pero mejor. Incorporar el nuevo procesador A12 Bionic, el mismo que llevan los iPhones, con su unidad de procesamiento neuronal y su Inteligencia Artificial, ha sido todo un acierto. Porque el dispositivo vuela. Y maneja pesadas aplicaciones profesionales con una soltura envidiable. Por no hablar de que la mejor gestión de la batería por parte del chip permite que dure y dure días enteros, hagamos lo que hagamos con él. Algo que, por cierto, tampoco sería posible con pantallas más grandes.

Por si fuera poco, el nuevo iPad Mini ahora es compatible con el lápiz óptico de la firma (aunque solo con la primera generación). Lo cual significa que, además, ahora se puede escribir directamente en pantalla, como si fuera un cuaderno, o dibujar, o marcar fotos y gráficos.

He leído ya varias críticas sobre este para mi acertadisimo «revival» de Apple. Y en todas, sin excepción, se alaba el dispositivo en general, pero se critica al mismo tiempo la decisión de mantener el diseño y la carcasa originales. Es decir, con unos marcos enormes, como los de antes, en lugar de hacer crecer la pantalla (sin aumentar el tamaño del tablet), una tendencia que lleva ya varios años en el mercado y que permite ofrecer pantallas mayores en dispositivos que no crecen en tamaño.

Si, es cierto, a mi también me gustaría tener una pantalla sin marcos. Y también un puerto USB C, en lugar del clásico lightin, dejado ya de lado incluso por la propia Apple. Pero creo que he comprendido por qué las mejoras del nuevo iPad mini solo están por dentro… aquí va mi teoría.

Ficha técnica
Pantalla
7.9 pulgadas
Resolución
2.048 x 1.536 p.
Chip
A12 Bionic
Memoria
64/256GB
Cámara
Trasera de 8 MP (apertura F2.4) y frontal de 7 MP (apertura F2.2)
Dimensiones
203,2 x 134,8 x 6,1 mm
Cámara
Trasera de 8 MP (apertura F2.4) y frontal de 7 MP (apertura F2.2)
Peso
300 gramos
SO
iOS 12
Precio
Desde 449 euros
Después de cuatro años de ausencia, Apple no debía de estar del todo segura de que esta «resurrección» tuviera éxito. De modo que decidió hacer un experimento, limitando los costes y aprovechando todo lo aprovechable. Más potencia, si, mejor pantalla, también, compatibilidad con el lápiz… pero no nos pasemos. Hagámoslo igual por fuera que el anterior y a ver qué pasa. Estoy completamente seguro de que dependiendo de los resultados comerciales (que por ahora parecen buenos) Apple no perderá la ocasión de actualizar, también por fuera, su pequeño gran tablet. ¿Alguien apuesta lo contrario?

Además, y por si no lo habían pensado, aquí va otro argumento en favor de mantener (y terminar de renovar) el iPad mini. Otros fabricantes están tratando, como sea, de ampliar aún más las pantallas de sus teléfonos móviles. Y en menos de un mes empezaremos a ver por aquí smartphones con pantallas plegables que, cuando están abiertas, rondan las siete u ocho pulgadas.

Eso si, quien quiera uno debe prepararse para soltar cerca de 2.000 euros. ¿Merece la pena gastar esa suma en una tecnología emergente y aún no bien testada? (Véase el caso de los aplazados Galaxy Fold, de Samsung). Pues bien, no me parece exagerado decir que el iPad mini, especialmente en su versión LTE, que lleva su propia tarjeta SIM (física o virtual) podría considerarse como el móvil de gran pantalla de Apple. Y todo por algo más de 700 euros en su versión más cara (los hay de 449, pero sin conectividad móvil). Yo, desde luego, lo tengo claro.

Apple presenta por sorpresa sus nuevos iPad Air y iPad Mini: dos apuestas «baratas»

Apple presenta por sorpresa sus nuevos iPad Air y iPad Mini: dos apuestas «baratas»

18/03/2019 mgalindo 0

A una semana de la esperada presentación del servicio de vídeo en «streaming», Apple ha anunciado este lunes, por sorpresa, dos nuevas tabletas. Una de ellas, el iPad Air, se agranda su pantalla hasta las 10.5 pulgadas, mientras que ha renovado, tras varios años sin hacerlo, el iPad Mini. Ambos dispositivos son compatibles con el Apple Pencil, el lápiz óptico de la compañía y que está pensado para ampliar sus funciones.

El primero de los dispositivos, el iPad Air, llama su atención por su tamaño. Ha pasado a tener una pantalla de 10.5 pulgadas, algo más grande que los modelos anteriores. En su interior se encuentra el microchip A12 Bionic, el «cerebro» que mueve los últimos modelos de iPhone.

Según la compañía, consigue un rendimiento del 70% por encima de sus predecesores.

Dispone de una pantalla con tecnología Retina -más de medio millón de píxeles adicionales-. Es una revolución polivalente y versátil que, además, intentará conquistar al público por su precio, de 549 euros.

Tras varios años sin hacerlo, la firma estadounidense ha renovado su iPad más pequeño, el iPad Mini, que cuebnta con una pantalla de 7.9 pulgadas. De diseño compacto, al igual que su «hermano» mayor apuesta por el chip A12 Bionic y ofrece, según los datos de la compañía, un 25% más de brillo.

Concebido como un bloc de notas virtual para llevar a cualquier parte, el dispositivo permite utilizarse con el Apple Pencil para poder tomar notas, dibujar o diseñar, así como
marcar documentos o retocar fotos. El nuevo modelo parte de un precio de 449 euros. Ambos modelos, tanto el iPad Air como el iPad mini, incorporan cámaras frontal y posterior, que permite capturar vídeos claros en alta definición

Apple prepara la renovación del iPad: ¿adiós a lo tradicional?

Apple prepara la renovación del iPad: ¿adiós a lo tradicional?

15/03/2019 mgalindo 0

Los aficionados a la firma de la manzana tienen señalado en el calendario una fecha, el 25 de marzo. Un día en el que se ha organizado un sarao tecnológico en el que se cree que se puede desvelar su servicio de televisión y video en «streaming», una especie de «Netflix propio». Pero, al margen, han empezado a sonar campanas acerca de la posibilidad de que Apple renueve algunos de sus dispositivos.

Y, entre ellos, el iPad. Por supuesto, dado el hermetismo alrededor de los lanzamientos de la multinacional, no se ha hecho oficial nada, pero los rumores -la mayoría controlados por las empresas- ya se han encargado de filtrar algunos aspectos antes de tiempo. Según el medio especializado «Macrummors», Apple lanzará próximamente dos iPad diferenciados en tamaño; uno de 10.2 pulgadas y otro, ligeramente más grande, de 10.5 pulgadas. Serán dispositivos «normales» que no entrarán dentro de la categoría iPad Pro.

La idea, según los analistas, es cubrir el espectro que va entre la gama accesible y la gama «premium» en la que entran los iPad Pro. Con esta decisión, y en caso de que finalmente se haga realidad, se cree que la firma prescindirá definitivamente del formato 9.7 pulgadas, que ha hecho muy popular desde que apareciera por primera vez en 2010.

Tampoco ha trascendido ni el diseño ni características, pero se cree que la séptima generación de iPad será continuista. Así, es posible que se mantenga el diseño actual, con un puerto de 3,5 mm para auriculares y el sensor de huelas dactilares Touch ID en lugar de dar el salto a la tecnología de reconocimiento facial FaceID.

Probamos la Surface Pro 6: esta tableta híbrida es versátil pero te resultará familiar

Probamos la Surface Pro 6: esta tableta híbrida es versátil pero te resultará familiar

08/03/2019 mgalindo 0

Microsoft creó escuela con Surface. No es una gama de dispositivos que gane la batalla de las ventas, pero tiene armas suficientes para plantarse ante cualquier rival. En la era «post-PC» en la que nos encontramos, que parece que nunca va a llegar, los ordenadores portátiles han venido cambiando de atuendo hasta vestirse en formatos más versátiles e híbridos.

Ahí es donde entra la compañía norteamericana en su esfuerzo por marcar la pauta de este negocio. Aunque sigue siendo un dispositivo enorme, la tableta híbrida Surface Pro 6 mantiene su esencia gracias a un panel táctil de 12.3 pulgadas que extrae una resolución de 2.736 x 1.824 píxeles. Cumple perfectamente. Es de tipo LCD, una tecnología muy perfeccionada, aunque a veces se echa en falta algo más de brillo. Otros usuarios preferirán los paneles orgánicos de tipo OLED, pero tampoco es que sean totalmente necesarios. Pero esto ya es una cuestión personal.

En general el equipo resulta muy familiar. Es prácticamente un clon del modelo anterior. La evolución respecto a su predecesora es muy pequeña. Es más, por extraño que parezca el panel, cuya calidad es óptima, viene vestido con unos gruesos marcos que le trasladan casi al pasado. No es que sea un fallo técnicamente hablando pero la tendencia que han seguido otros rivales se han centrado en otro concepto, el de pantallas con apenas bordes.

Ficha técnica
Pantalla
12.3 pulgadas
Resolución
2.736 x 1.824 p
Dimensiones
292 x 201 x 8,5 mm
Peso
770 gramos
Chip
Intel Core i5
Gráficos
Intel HD Graphics 620
RAM
8 GB
Memoria
128 GB
Cámara
Trasera 8 MP y frontal 5 MP con autoenfoque y soporte Windows Hello
SO
Windows 10 Home
Precio
Desde 1.049 euros
Es muy ligera pese a tu tamaño, pero estamos hablando, en esta versión, de 770 gramos que tampoco es como para manejarla con una mano a la ligera. El equipo, dada su estructura interna, no produce nada de sonido. Es tremendamente silencioso, vaya. Para colmo, se ha renovado también el sistema de disipación de calor. Aún así en caso de utilizarse durante muchas horas seguidas se nota el aumento de temperatura. A su favor es la posibilidad de contar con un equipo potente comparable al de un ordenador portátil y versátil como una tableta.

El equipo permite conectar un teclado específico a modo de portátil. Es cómodo y práctico, pero este accesorio se siente algo delicado. Dispone, a su vez, de su propio «trackpad» o panel táctil para guiar el puntero y realizar algunas acciones, pero su comportamiento deja algo de qué desear. Uno de sus grandes bazas es la peana modificable en altura para poder sujetarla. Con todo el embrollo montado hay que comprender que no es demasiado ergonómico y estable como para apoyarse en las rodillas a la hora de trabajar. Es conveniente trabajar en una mesa o superficie plana.

Es más potente que el modelo anterior, pero no supone un gran cambio respecto a sus anteriores modelos. Configurable en varias versiones, el modelo analizado se apoya en procesadores de Intel de octava generación i5 impulsados por 8 GB de memoria RAM. Unos atributos que le confieren un buen desempeño en la mayoría de tareas diarias, pero que, todo hay que decirlo, no está enfocado al consumo de videojuegos. Este es un entorno en el que sufre el equipo. En líneas generales, correcto y competente.

A diferencia de su predecesor, presenta un acabado en un precioso negro mate muy resultón. Y eso que atrae las huellas y el polvo como un reactor. El entorno se sitúa en el orden de todo el equipo; resulta muy familiar para los usuarios al contar con Windows 10 Home como sistema operativo. Optimizado bastante bien, el equipo se mueve lo suficientemente rápido como para poder trabajar con él. Y más aprovechando las posibilidades del lápiz óptico, con el que realizar algunas tareas de diseño. Su comportamiento no difiere demasiado con la anterior generación. Con algo de creatividad se pueden hacer verdaderas virguerías.

Luego, no obstante, se pueden encontrar ciertos inconvenientes. Dispone de un único puerto USB, dando de lado a la clavija USB-C que otros rivales como el iPad Pro han dado el salto. Sí cuenta, en cambio, con conector para auriculares y la posibilidad de ampliar la memoria, así como un mini DisplayPort al que, pese a su presencia, se la va a dar poco uso. Lo que también puede echar para atrás al consumidor es su precio, que arranca en números peligrosos por encima de los mil euros.

Su batería sí se aprecia mejor, aunque solo ligeramente. Puede aguantar perfectamente las nueve horas de duración. Su sistema de carga es arena de otro costal; es desesperante lo lento que tarda en llenarse. A su vez, cuenta con tecnología biométrica, Windows Hello, con la que los usuarios pueden desbloquear la pantalla una vez introducido el rostro. Su ejecución es bastante precisa, pero a veces, es cierto, obliga luego a introducir una clave para poder acceder al equipo.