Coches quemados, cócteles molotov y uso de ácido contra la policía en otra noche de disturbios en Barcelona

Coches quemados, cócteles molotov y uso de ácido contra la policía en otra noche de disturbios en Barcelona

16/10/2019 mgalindo 0

La manifestación convocada este miércoles por la tarde en Barcelona, convocada por los autodenominados Comités de Defensa de la República, para protestar por las actuaciones policiales de los últimos días acabó con una tremenda batalla campal en el centro de la ciudad, mucho más grave que la de anoche, en la que además de hogueras, se quemaron una decena de coches y los radicales llegaron a lanzar cócteles molotov contra los policías, pirotecnia contra el helicóptero policial y objetos con ácido contra las fuerzas policiales.
En la manifestación, convocada originariamente en Gran Via con Marina, se concentraron unas 22.000 personas, en un primer momento con un carácter pacífico pero con cánticos continuados contra la policía. Después, muchas de estas se dirigieron luego a la Consejería de Interior, donde se han iniciado los graves altercados.
Poco antes de las 21.00 horas, los Mossos d’Esquadra cargaron contra manifestantes independentistas que habían roto un cordón de seguridad frente a la Consejería de Interior en Barcelona y estaban lanzando objetos, como latas, botellas y otros objetos, contra los agentes de la policía autonómica, mientras pedían la dimisión del conseller de Interior, Miquel Buch.
Poco después, varias furgonetas de la Policía Nacional acudieron al lugar (el cruce de paseo de San Juan con la calle Diputación) para reforzar la seguridad y ayudar a los Mossos. Varias decenas de agentes de la Policía Nacional salieron de las furgonetas y dispersaron con contundencia a los radicales.
Barricadas todavía más preparadas
Con la dispersión, sin embargo, los activistas empezaron como la noche anterior, a organizar barricadas y hogueras, pero aparentemente más preparadas. Entre ellas, una importante hoguera en la calle Roger de Flor, que afectó como mínimo a ocho vehículos que estaban estacionados en la zona, que quedaron literalmente calcinados. Los Mossos daron cuenta también del uso de objetos y piedras impregnadas con ácido contra los agentes.
Los altercados subieron de intensidad en una de las noches de más violencia callejera de los últimos tiempos en Barcelona. Manifestantes lanzaron cócteles molotov contra los policías y pirotecnia contra el helicóptero policial durante los disturbios que se están produciendo esta noche en el centro de Barcelona, según han informado los Mossos d’Esquadra.
Decenas de hogueras volvieron a arder por el centro de la ciudad, en el caso de ayer, sobre todo en el perímetro aproximado entre la plaza de Tetuan y la Monumental y entre Rosellón y Gran Via. Fue un tira y afloja entre manifestantes y agentes: en varios momentos se veía a radicales «ganando» terreno a los agentes de Mossos y CNP y después cómo se reagrupaban y prendían contenedores a una velocidad pasmosas. “Hemos ganado”, gritaban los encapuchados tras estos instantes.
Mossos d’Esquadra y Policía Nacional trabajaron con máxima sintonía entre ellos ante momentos complicados y cargados de tensión, cubriéndose las espaldas y con total coordinación, como ya ocurrió las anteriores noches de disturbios.
Se vio a policías acorralados en momentos puntuales por los violentos, lanzamientos de piedras, baldosas y canicas con tirachinas contra agentes y periodistas, piezas de andamios reaprovechadas para hacer barricadas, corredizas de encapuchados, furgones policiales yendo para arriba y para abajo… Sin duda, la peor de las caras posibles para una ciudad como Barcelona.

Información elaborada por Pablo Muñoz, Enrique Delgado, Jesús Hierro, Miquel Vera, Daniel Tercero, David Morán y Anna Cabeza

El acceso a la semilibertad ahora está en manos de la Generalitat

El acceso a la semilibertad ahora está en manos de la Generalitat

14/10/2019 mgalindo 0

La entidad de la violencia, la frontera entre la sedición y la rebelión, el derecho a decidir, la integridad territorial, los límites a los derechos fundamentales o a la acusación popular son algunos de los aspectos que se abordan en los 493 folios de la que ya es, sin duda, una de las sentencias más importantes de la democracia española. Estas son algunas de sus claves.
Por qué no hay rebelión y sí sedición
Para los magistrados hubo «indiscutibles» episodios de violencia, pero no fue «instrumental, funcional, preordenada de forma directa» a los fines de los condenados. Se dio «absoluta insuficiencia» del conjunto de actos previstos para imponer de hecho la independencia territorial y la derogación de la Constitución española en territorio catalán. Resalta el tribunal que para la puesta en peligro de los bienes jurídicos que están en juego en un delito de rebelión ha de ser real y no una «mera ensoñación del autor o un artificio engañoso para movilizar a unos ciudadanos que creyeron estar asistiendo al acto histórico de fundación de la república catalana».
En definitiva, se trataba de una «fórmula de presión política sobre el Gobierno del Estado», porque sabían que no hay marco jurídico para una secesión lograda por la simple vía de hecho. Sí cometieron, sin embargo, un delito de sedición, que consiste en movilizar a la ciudadanía en un alzamiento público y tumultuario que, además, impide la aplicación de las leyes y obstaculiza el cumplimiento de las decisiones judiciales. Que sea un delito de orden público no impide incluir en su ámbito conductas de especial y cualificada gravedad, dice el Supremo, pues el elemento tendencial puede estar encaminado de igual forma «a subvertir el orden constitucional».
No hay un derecho a decidir
«Todo movimiento de secesión unilateral en una sociedad (…) es, por definición, un movimiento antidemocrático porque antidemocrático es destrozar las bases de un modelo constitucional». El Tribunal recuerda que el derecho a decidir no existe: «su realidad no es otra que la de una aspiración política». A ello se suma que el derecho de autodeterminación que contemplaban los condenados sería solo de una parte de la ciudadanía, «la que se dejó seducir por las llamadas del Govern a una votación que se presentaba falazmente como legítima». «La construcción de una república independiente exige la alteración forzada del sujeto de la soberanía», avisa el tribunal.
La sobreprotección de la unidad de España «no es una extravagancia» que singularice nuestro sistema constitucional. Los magistrados recuerdan que «la práctica totalidad de las constituciones europeas incluyen preceptos encaminados a reforzar la integridad del territorio sobre el que se asientan los respectivos Estados».
Sólo algunos exconsejeros malversaron
Pese a que hay un acuerdo de gobierno suscrito por todos los consejeros en el que asumían de forma solidaria todos los gastos que se promovieran por el Govern para la realización del referéndum, a algunos condenados se les ha eximido de este delito. Es el caso de Carles Mundó, Santi Vila, Meritxell Borràs, Joaquim Forn y Josep Rul

l. Dice el tribunal que no ha quedado acreditado que ninguno de ellos pusieran la estructura de los departamentos que dirigían al servicio de gastos concretos justificados para la celebración del referéndum ilegal. Por contra, el resto de los consejeros sí «ejecutaron actos concretos de dispendio económico».
Desobediencia en el Parlament
A propósito de la actuación de Forcadell, y en lo que puede extrapolarse a la senda que parece retomado Roger Torrent en el Parlament, la Sala señala que el blindaje democrático que proporciona la prerrogativa de la inviolabilidad no extiende su protección a «actos intencionados de rechazo de las decisiones del Tribunal Constitucional». Y añade que el acto parlamentario que se aparta de su genuina funcionalidad y se convierte en el vehículo para desobedecer lo resuelto por el TC no es un acto amparado por el derecho».
Sin cortapisas para el tercer grado
El tribunal rechaza la petición de la Fiscalía de prohibir la clasificación en tercer grado de los condenados antes de cumplir la mitad de la pena. La Fiscalía trataba de blindar así al menos el cumplimiento de la mitad de la condena. La Sala señala que esto supondría anticiparse a decisiones de la administración penitenciaria, que «ya tienen su cauce impugnativo ordinario y pueden ser objeto de revisión». El artículo 36.2 del Código Penal al que apelaba la Fiscalía permite al tribunal efectuar un pronóstico de peligrosidad para evitar que se vuelvan a vulnerar los mismos bienes jurídicos. En este sentido, la Sala considera que la inhabilitación ya cumple esa función.
Lo cierto es que ahora , tanto por la vía de la clasificación inicial que tiene que hacer servicios penitenciarios como por la del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario, los independentistas podrían empezar desde el primer día a disfrutar de salidas diarias de prisión o permisos. La progresión de grado sería recurrible ante el tribunal sentenciador. No así la segunda vía, cuyo camino termina en la Audiencia de Barcelona.

La condena por sedición refuerza la estrategia de ERC frente a Puigdemont

La condena por sedición refuerza la estrategia de ERC frente a Puigdemont

13/10/2019 mgalindo 0

La sentencia del «procés», que previsiblemente será comunicada hoy o mañana, delimitará las responsabilidades penales de los líderes del golpe de octubre de 2017 y, a la vez, y de manera nada menor, reordenará el tablero político en Cataluña y el conjunto de España. Rompiendo la situación de interinidad en la que había entrado la política catalana desde que la aplicación del artículo 155 y el enjuiciamiento de los líderes secesionistas desbarató la intentona rupturista de otoño de 2017, el fallo debería permitir hasta cierto punto una recomposición y reequilibrio de las distintas fuerzas políticas y sus estrategias.
La digestión del fallo, de hecho, ya ha comenzado incluso antes de conocerse su detalle, y en medios políticos catalanes, sobre la previsión de que los reos del 1-0 no serán condenados por rebelión -tal y como se ha filtrado este último fin de semana-, se coincidía ayer en señalar que la estrategia en la que ahora se encuentra alineada ERC y parte del independentismo -más posibilista, por así decirlo, pero sin renunciar en ningún caso al objetivo último de la ruptura con España- es la que sale más reforzada.
Por contra, la estrategia del bloqueo y de la confrontación directa con el Estado que alimentan el fugado Carles Puigdemont y su entorno de Waterloo, su delegado en Cataluña Quim Torra, así como los diputados más fieles del grupo de Junts per Cataluña, se vería debilitada. En este sentido, y a falta de conocer el número de años exactos de condena, la posibilidad de que el líder de ERC, Oriol Junqueras, pudiese acceder a corto plazo al tercer grado penitenciario -del mismo modo que la consejería de Justicia de la Generalitat se aprestó a dárselo a Oriol Pujol Ferrusola-, permitirían al republicano en buena forma seguir de manera activa en la política, como de hecho y en la práctica ha seguido haciendo en estos dos años de prisión preventiva. Aunque inhabilitado para el ejercicio de cargo público, la condena no impedirá que Junqueras siga siendo el presidente y líder natural de ERC, emulando el modelo de Xabier Arzalluz en el PNV, más reforzado si cabe con la aureola de la cárcel.
En este contexto, la posibilidad de que las condenas no sean por rebelión sino por sedición era valorado ayer en medios independentistas como un aval a la estrategia del secesionismo no hiperventilado. No obstante, abogados de los presos consultados ayer por este diario recordaban que, más allá de qué delito considera el tribunal que se cometió, la clave estará en conocer los años efectivos de condena, informa Jesús Hierro.
El posicionamiento público de los partidos independentistas, y más en una semana en la que los discursos moderados en este campo van a tener poca cabida, en ningún caso les permite hablar de alivio al conocerse que no habrá probablemente condenas por rebelión. Todo lo que no sea la absolución será injusto, sostienen. Cosa distinta es que ya se empiecen a componer estrategias sobre la idea de que, una vez superada la emotividad de las próximas semanas se va a tener que seguir haciendo política.
De hecho, el distinto modo con que ERC y JpC están alentando la respuesta ciudadana a la sentencia del Tribunal Supremo ya hace evidente que las estrategias, para ahora, pero sobre todo a medio plazo, son distintas.
Desde Bélgica, el exconsejero fugado Toni Comín se descolgaba esta semana con unas declaraciones animando a los catalanes a «desgastar» al Estado por la vía de perjudicar su economía, asumiendo sin dudar que esto tendría también un coste para Cataluña que había que asumir. Sus palabras tuvieron que ser descalificadas incluso desde dentro del gobierno catalán. A la vez, en el Parlament, Quim Torra llamaba a la «desobediencia civil», alineando su estrategia con la de los CDR.
En contraste, y casi como intuyendo una condena menos severa de lo posible, Junqueras o Raül Romeva instaban estos días a dar una respuesta contenida y desde la serenidad al TS, del mismo modo que Gabriel Rufián cuestionaba incluso la estrategia de la ANC de buscar el «colapso» viario, y por extensión dañar la economía, con sus tres días de marchas lentas a finales de esta semana. Incluso en la articulación de la respuesta institucional se va con cierto tiento: el presidente del Parlament, Roger Torrent, confirmaba en TV3 que se realizará un pleno extraordinario de la Cámara esta semana -como avanzó ABC el sábado-, sin que por ahora haya previsión de que en dicha sesión se aprueba nada que tenga consecuencias jurídicas.
En paralelo al impacto de la sentencia en la guerra interna del secesionismo por hacerse con la hegemonía política, la condena por sedición, confirmándose el criterio de la Abogacía del Estado y en detrimento del de la Fiscalía, reforzaría la estrategia de apaciguamiento del presidente Pedro Sánchez y de un Miquel Iceta que llegó a avalar un referéndum, se recuerda en medios políticos. Una condena por rebelión habría volado los puentes. Una por sedición, pese a todo el ruido, sigue dejando margen para la política y para un hipotético acercamiento, o acuerdo parlamentario si se requiriese, con una ERC «moderada» en la forma pero no en el fondo.

Por qué no será rebelión y el papel de los Mossos, claves de una sentencia histórica

Por qué no será rebelión y el papel de los Mossos, claves de una sentencia histórica

13/10/2019 mgalindo 0

La inminente notificación de la sentencia del «procés», en la que llevan meses trabajando siete magistrados del Tribunal Supremo, otorgará la dimensión judicial al desafío secesionista de 2017. El Alto Tribunal expondrá por qué consideran que los líderes independentistas cometieron un delito de sedición, según las previsiones confirmadas por fuentes jurídicas, y por qué no se puede considerar que incurrieron en la rebelión que desde el primer momento contempló la Fiscalía.
El desenlace será fruto de una deliberación que ha durado cuatro meses, los mismos de una vista cuyas pruebas no dejaban margen a la absolución. Estas son las principales preguntas a las que dará respuesta la sentencia, cuya repercusión condicionará la política española, a corto y a largo plazo. La página del «procés», a punto de cerrarse.

¿Por qué el «procés» no fue una rebelión?

Es la gran cuestión jurídica, cuya resolución marca la dimensión del plan secesionista ilegal, la gravedad que la Justicia otorga al «procés». El delito de rebelión castiga un «alzamiento violento y público» para alcanzar varios fines, uno de los cuales es «declarar la independencia de una parte del territorio nacional». Se castiga con hasta treinta años de prisión, y se considera un atentado contra la Constitución. Se encuadra dentro del catálogo de tipos delictivos cuyo objetivo es proteger la estructura del Estado, los pilares de nuestro sistema. A falta de la firma de la sentencia, el tribunal ha rechazado encuadrar la conducta de los procesados en ese tipo penal.

¿Qué hace falta para que sea rebelión?

Previsiblemente el tribunal no verá en la actuación de los líderes independentistas una violencia central; es decir, que los procesados se valieran de ella como parte esencial de su plan para culminar la estrategia secesionista ilegal. Ese requisito es necesario, incluso más allá de demostrar sucesos violentos en algún hechos, como previsiblemente sucederá con los enfrentamientos del referéndum ilegal.
La Fiscalía considera que las pruebas del juicio avalaron que hubo violencia, al considerar que los acusados llamaron a los votantes catalanes a enfrentarse con las Fuerzas de Seguridad cuando fue necesario. Los acusados siempre han negado la violencia y sus abogados solo admitieron actuaciones «reactivas aisladas». El Derecho Penal, con un listón muy alto de la prueba, siempre debe priorizar ante la duda las tesis más favorables al reo además.

¿Qué diferencia hay con la sedición?

La sedición sigue siendo un delito muy grave, pero castiga otro tipo de conducta y protege un bien jurídico diferente, un escalón por debajo: el orden público, entendido como esa paz y tranquilidad en la convivencia que permite el normal funcionamiento de los derechos. Este tipo penal castiga, en concreto, «el alzamiento público y tumultuario para impedir, por la fuerza o fuera de las vías legales, la aplicación de las leyes o el cumplimiento de sus acuerdos, o de las resoluciones administrativas o judiciales». En este caso, lo necesario es por tanto un «alzamiento público y violento» para entorpecer la acción judicial o el cumplimiento de las leyes. Es decir, un levantamiento o una insurrección sin una violencia central. En el caso de que su finalidad sea la secesión (una meta compartida con la rebelión), se puede considerar un atentado contra la forma de Gobierno, lo que eleva su gravedad.
Su pena sigue siendo alta, pudiendo llegar a los 15 años en caso de que el autor sea una autoridad. La Abogacía del Estado, que depende del Ministerio de Justicia, califica los hechos de sedición. Cree que la violencia no fue «nuclear» en el plan secesionista.

¿Hubo violencia? ¿Fue suficiente?

Para resolver la condena por sedición, el Supremo analizará la entidad de la violencia empleada en la hoja de ruta secesionista. Los líderes secesionistas insisten en que su proyecto es y siempre será pacífico, pero los testimonios de múltiples policías nacionales y guardias civiles en el juicio contradicen esa versión: ellos aseguran que fueron atacados en todas sus actuaciones en Cataluña en 2017, tanto durante los registros a edificios de la Generalitat por orden de un juez como en las encaminadas a evitar el referéndum ilegal.
A la vista de la condena por sedición es improbable que los magistrados interpreten, como podría haber sucedido, que la coacción que impulsaron los antiguos gobernantes catalanes que buscaron doblegar al Estado encaja en el concepto de violencia; al menos con ese rasgo central. Los jueces del Supremo, la cumbre del sistema, son los encargados de interpretar la ley en su aplicación, para actualizar las normativas a los tiempos que corren.

¿Había otras alternativas a esos delitos?

Además de la rebelión y la sedición, había otras opciones intermedias, como la conspiración para la rebelión, que de hecho era una de las más probables. Se da en aquel caso en el que los autores «se conciertan para la ejecución del delito y resuelven ejecutarlo», sin llegar a iniciar su ejecución. Castiga esa fase anterior a la puesta en práctica del delito, pero exige que haya actos preparatorios, no solo conjeturas, una actividad material que prepare el delito sin ejecutarlo. La otra alternativa es la tentativa de rebelión, que existe, en cambio, cuando el plan rebelde comienza a ejecutarse pero no se completa.

¿Cuál fue el rol de los Mossos? ¿Hubo pasividad?

La Fiscalía denuncia que los Mossos d’Esquadra actuaron al servicio de los políticos secesionistas al facilitar con su inacción el referéndum ilegal. Esta grave acusación es objeto de un futuro juicio contra el mayor Josep Lluís Trapero, que se celebrará a partir del 20 de enero de 2020. El Supremo podrá mojarse y marcar el camino del futuro judicial del antiguo jefe de los Mossos, o esquivar un pronunciamiento contundente sobre el rol de la antigua cúpula de la policía autonómica para no marcar el destino del otro juicio.
Pero deberá valorar en cualquier caso la credibilidad de los testimonios opuestos de los jefes de la Policía Nacional, la Guardia Civil y los propios Mossos. Los primeros criticaron la inactividad de la policía autonómica en los pasos decisivos del procés, mientras que los jefes de los Mossos defendieron su actuación, y extendieron la culpa del dispositivo del 1-O a todas las policías. Trapero, expectante.

¿La declaración unilateral de independencia (dui) fue un brindis al sol?

Para defenderse y atenuar la gravedad de las acusaciones, la mayoría de los acusados restaron importancia a los pasos del plan secesionista ilegal, transmitiendo que todo fue un órdago para forzar una negociación política, sin ninguna efectividad real. Joaquim Forn y Dolors Bassa insistieron en esa idea, y aseguraron que todo fue simbólico, especialmente la declaración unilateral de independencia. Con una percepción opuesta, las acusaciones consideran que lo único que evitó que Cataluña se separase del resto de España fueron las respuestas de las Fuerzas de Seguridad y la Justicia, y el recurso del Estado al artículo 155, con el que se destituyó al gobierno autonómico. Según esta tesis, los líderes secesionistas tenían preparadas incluso las estructuras para un nuevo Estado.

¿Qué pasa con Puigdemont y los demás fugados?

Es previsible que el juez que investigó los hechos, Pablo Llarena, reactive ahora las órdenes de busca y captura contra los huidos. El fallo judicial, el punto final del proceso penal, es una base mucho más solida para reclamar que traigan a España a Carles Puigdemont y los demás fugados. Ya no se trataría de indicios contra ellos, sino de pruebas demostradas en un juicio penal, lo que en principio facilitaría la entrega. Tras la petición se pondría en marcha un procedimiento reglado, que se canaliza estrictamente entre jueces en el caso de los países de la Unión Europea, interviniendo el Estado en el supuesto de los países de fuera del club comunitario, con el proceso de la extradición. La entrega debería ser automática tras constatar que el delito por el que se reclama tiene correspondencia en ese país.

¿Podrán recurrir la sentencia del Supremo?

La sentencia del Tribunal Supremo no podrá ser impugnada a través de los recursos ordinarios, ya que el Alto Tribunal es la cumbre del sistema, el último estadio de un proceso para resolver un conflicto judicial. El fallo pondrá punto y final a la valoración judicial de lo que sucedió en el «procés», y nadie podrá revisar la decisión judicial ni las pruebas. Los acusados, sin embargo, podrán interponer un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional, alegando la vulneración de sus derechos fundamentales. En ese caso, el Constitucional podría entrar a valorar las garantías del proceso y si se han respetado los derechos de los implicados. Aunque los acusados podrían solicitar la suspensión de la condena como medida cautelar, el TC no suele parar una entrada en prisión al admitir un recurso de amparo.

¿Podrían ir más allá y acudir a Europa?

Sí. Una vez agotados los recursos en España, los acusados podrían acudir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos, con sede en Estrasburgo. Este tribunal se encarga de enjuiciar las violaciones de los derechos reconocidos en la Convención Europea de Derechos Humanos, que fue suscrita por España en 1977. Estos jueces no tienen, por tanto, capacidad para volver a enjuiciar los hechos ni para revocar la sentencia. Solo podrían apreciar una violación de los derechos de los enjuiciados, lo que dejaría tocado el procedimiento y al sistema judicial español. El tribunal del «procés» cuidó todos los detalles y garantías de la vista oral, protegiendo los derechos de los afectados.

¿Puede el tribunal condicionar el cumplimiento de la pena?

Para evitar que los gestores de Instituciones Penitenciarias desvirtúen la pena y los condenados acceden antes de tiempo a ciertos beneficios, la Fiscalía solicitó al tribunal que establezca en la condena la obligatoriedad de que no pueda haber tercer grado (un régimen de semilibertad) hasta que hayan cumplido la mitad de la pena. La administración penitenciaria, que dependería de la Generalitat si las condenan se cumplen en Cataluña, tendría margen para tomar medidas, que siempre serían recurribles ante un juez.

¿Qué futuro político espera a los líderes del «procés»?

Previsiblemente la condena a penas de prisión irá acompañada de su inhabilitación para la política. Esa situación impediría que integren las listas de los partidos secesionistas para las elecciones generales del 10-N, Así, si quienes concurrieron como parlamentarios en las anteriores elecciones resultan condenados, los partidos tendrían que contar con otros candidatos.

Alumnos constitucionalistas relatan al juez las «amenazas y coacciones» secesionistas

Alumnos constitucionalistas relatan al juez las «amenazas y coacciones» secesionistas

08/10/2019 mgalindo 0

Se sintieron intimidados y acosados, explicó ayer en el juicio Josep Lago, coordinador de Societat Civil Catalana en la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) el 19 de abril de 2016, cuando tres estudiantes independentistas reventaron un puesto que la entidad constitucionalista había instalado en el recinto universitario. El relato que Lago ofreció en la vista celebrada en un juzgado de Sabadell (Barcelona) coincide con el de la Fiscalía, que pide tres años de cárcel para los tres miembros del Sindicat d’Estudiants dels Països Catalans por coaccionar y amedrentar a tres miembros de SCC aquel día en la facultad.
La Fiscalía les acusa de un delito de coacciones para impedir el ejercicio de derechos fundamentales y otro contra la Constitución en su modalidad de ultrajes a la bandera nacional. Los procesados fueron los instigadores de un «escrache» a los miembros de SCC, amedrentádoles con gritos e insultos en el campus de Bellaterra. Al mismo tiempo, uno de ellos rajó con un cúter una bandera de España «con evidente ánimo de menosprecio antidemocrático», según el ministerio público. Además de Lago, otros cuatro testigos vinculados entonces a SCC coincidieron en esta versión de los hechos. «Intentaron callar a la gente constitucionalista, y cuando actúen como lo hacen cuando ponemos una carpa interpondremos las denuncias correspondientes», añadió ayer a los medios al término del juicio Lago, que ahora pertenece a la entidad «S’ha acabat!».
«Persecución ideológica»
La versión de los tres estudiantes independentistas procesados es bien diferente. Incluso negaron en el juicio que aquel día se encontraran en el campus de Bellaterra. A la salida, ante los medios, uno de ellos aseguró que son víctimas de «una persecución ideológica contra el independentismo, la lucha contra el fascismo y el movimiento estudiantil». Sin embargo, los cinco alumnos agredidos no mostraron ante el juez ninguna duda de que los tres estudiantes secesionistas que se sentaban en el banquillo eran quienes les habían amenazado y coaccionado. Los reconocieron a los tres, incluido al que rajó la bandera con un cúter.

El PSC se desmarca del espacio constitucionalista en Cataluña

El PSC se desmarca del espacio constitucionalista en Cataluña

07/10/2019 mgalindo 0

Todos los focos estaban puestos en Miquel Iceta. Y no defraudó. El líder del PSC se convirtió en el protagonista de la moción de censura, debatida y votada ayer, presentada por Lorena Roldán (Cs) contra el presidente de la Generalitat de Cataluña, Quim Torra. Los números no daban y no sumaron; y aun así los socialistas se abstuvieron. Iceta mantuvo un duro cara a cara con Roldán, intercambió pareceres con Cayetana Álvarez de Toledo (PP) y perdió la oportunidad de repetir la unidad constitucionalista de octubre de 2017 a pocos días de conocerse la sentencia del juicio del «procés». Como ruido de fondo, la campaña de las generales del 10-N.
Lo de menos fue el resultado. A favor de la moción de censura: 40 votos (Cs y PP); en contra: 76 votos (JpC, ERC, comunes y la CUP); y abstenciones: 17 votos (PSC). La cuarta iniciativa en el Parlamento de Cataluña (tras las de 1982, 2001 y 2005) para desbancar a un presidente autonómico estaba condenada al fracaso desde el mismo día que se anunció, por lo que la sesión parlamentaria se centró en ver si Roldán podía liderar el constitucionalismo y si este se dividía como consecuencia del voto del PSC.
Así, Iceta se convirtió en protagonista. Su intervención en el cara a cara con la líder de la formación naranja fue el momento más tenso del debate de la moción. El líder del PSC la llamó «fracasada», la acusó de «engañar» a la ciudadanía, la reprochó haber participado en la manifestación independentista de la Diada de 2013 y calificó la moción de censura de «oportunista». Iceta justificó la abstención de los socialistas porque «los números no dan» y aconsejó a Roldán que, en todo caso, si «quiere la unidad de los constitucionalistas» no «ataque» a los que lo son, entre los que incluye al PSC.
Roldán: «Son cómplices»
Por su parte, la candidata a presidir la Generalitat le recordó a Iceta que Pedro Sánchez, presidente del Gobierno en funciones, se había presentado a la investidura «cuando la suma no daba» y elevó el asunto: «Esto va más allá de una suma: nos estamos jugando la convivencia, la libertad y volver a la normalidad. Esto no va de partidos ni de ideologías. Esto va de democracia, convivencia y libertad». Y acusó al PSC de «borrarse» del constitucionalismo. «Son cómplices» de los comandos y el separatismo, añadió Roldán.
Alejandro Fernández (PP) también criticó al PSC por romper la unidad del espacio constitucionalista. El líder del PP catalán calificó la decisión de los socialistas de «papelón» y les acusó de «romper el espíritu del 6 y 7 de septiembre de 2017», cuando se celebraron los plenos en el Parlamento que aprobaron las llamadas leyes de desconexión, posteriormente anuladas por el TC, pero que sirvieron para comprobar la unidad de acción de Cs, PSC y PP e incluso la armonía con un sector de los comunes.
En este sentido, Fernández añadió, dirigiéndose a Iceta, que si «el problema» para los socialistas era votar una propuesta de Ciudadanos, apoyada por el PP, le animaba a presentar una moción de censura, en este caso, bajo el paraguas del PSC: «Le doy el apoyo», señaló. Sin embargo, con la abstención de este lunes, añadió, Iceta «ha decepcionado a miles de catalanes».
Roldán fue de menos a más y también se enfrentó dialécticamente con Meritxell Budó, portavoz de la Generalitat; Albert Batet (JpC), Sergi Sabrià (ERC), Jéssica Albiach (comunes) y Vidal Aragonés (CUP). Torra no habló en toda la jornada y la candidata consideró «cobarde» la actitud del presidente autonómico, al que culpabilizó de romper la «convivencia» en Cataluña y apoyar a unos «presuntos terroristas», miembros de los CDR.
En el turno de exposición del programa de gobierno, la dirigente de Cs señaló que, en su opinión, era «un imperativo moral (echar a Torra) porque jalea a los radicales», advirtió de que «no está escrito, en ningún lugar, que los catalanes tengamos que arrastrar la roca del «procés»» y añadió que «otra Cataluña es posible». Centró su propuesta de programa en diez grandes ejes destacando, sobre todo, los de «parar el «procés»» y reforzar los servicios públicos dependientes de la Generalitat. No sirvió de mucho. Los rifirrafes ocultaron las propuestas. Los diputados de Cs Carlos Carrizosa, por la mañana, y Nacho Martín Blanco, por la tarde, dieron apoyo a Roldán con sus intervenciones.
Iceta vs. Álvarez de Toledo
La moción también se jugó en los pasillos y en la tribuna de invitados del Parlamento autonómico. Asistieron al debate, por la mañana, Albert Rivera (Cs), Cayetana Álvarez de Toledo (PP), Inés Arrimadas (Cs) y, entre otros, Laura Borràs (JpC).
Aunque las cámaras de televisión no lo grabaron –sí los fotógrafos– Iceta y Álvarez de Toledo mantuvieron una discusión al lado de una de las puertas que da acceso al hemiciclo. La portavoz del PP en el Congreso y candidata por Barcelona el 10-N reprochó al líder del PSC su «equidistancia» y le pidió que «vuelvan» a la senda de la Constitución, según indicaron varias fuentes conocedoras del encuentro. La respuesta de Iceta fue contundente: «Podemos ir con vosotros, ¡pero no a cualquier sitio!».
Flotó en el ambiente que la moción de ayer no dejará huella. Se espera la sentencia del Tribunal Supremo. «La moción de censura no prospera», dijo Roger Torrent, para levantar la sesión. E, insólitamente, unanimidad en el hemiciclo: aplausos. Unos, para Torra; otros, para Roldán.

Ciudadanos sigue perdiendo votos y empata con Vox en cuarta posición, según la encuesta de ABC/GAD3

Ciudadanos sigue perdiendo votos y empata con Vox en cuarta posición, según la encuesta de ABC/GAD3

06/10/2019 mgalindo 0

La caída de Ciudadanos está marcando el ritmo de la campaña electoral, hasta el punto de poder cambiar el tablero político en España. Según la última encuesta de ABC/GAD3, el partido de Albert Rivera sigue perdiendo votos y se situaría ahora con 29 escaños, los mismos que Vox. El principal beneficiado de esa fuga de electores es el Partido Popular, que se consolida por encima de los 90 escaños, frente a un PSOE que se estanca y continúa muy lejos de las expectativas que tenía de mejorar con claridad los resultados de abril.
La repetición de las elecciones generales está pasando factura principalmente al PSOE y a Ciudadanos. Al primero, por no haber sido capaz de formar una alianza pese a contar con varias opciones para ello, y al partido de Rivera, por no haber facilitado un acuerdo con Sánchez, que una parte de su electorado sí veía bien, y por unos giros repentinos de estrategia que han acabado por descolocar a muchos de sus simpatizantes.
Ciudadanos empezó con mal pie la precampaña electoral. En la primera encuesta de GAD3 tras la convocatoria electoral, el partido de Rivera caía hasta el 11,3 por ciento de estimación de voto, con 32 diputados, frente al 15,9 por ciento y los 57 escaños de abril. Unos días antes, Rivera había protagonizado un sonoro bandazo, al proponer in extremis un acuerdo con condiciones a Sánchez para lograr la abstención de Ciudadanos y el PP. Es evidente que ese cambio de postura despistó a muchos de sus votantes.
Ciudadanos es ahora mismo el partido con menos fidelidad de voto: solo un 45 por ciento, frente al 74 por ciento del PP, el 78 por ciento de Vox, el 67 por ciento del PSOE o el 65 por ciento de Unidas Podemos. Muchos votantes de Ciudadanos se han pasado a la abstención, y una parte importante han vuelto al PP. En concreto, un 13 por ciento de su voto se va al PP, un 5 por ciento al PSOE, y un 22 por ciento opta ahora mismo por no votar o por hacerlo en blanco. Ciudadanos tenía que reaccionar para frenar esa sangría, y ahí se explica el giro de Rivera el pasado sábado, al levantar su veto sobre Sánchez y abrir la puerta a un pacto después del 10 de noviembre.
El problema es que Ciudadanos podía ser decisivo antes, al sumar 180 escaños con el PSOE, pero con esta encuesta ya solo obtendrían 151 entre los dos. Con estos datos, el desbloqueo pasa por estas opciones: un pacto de Sánchez con quienes le apoyaron en la moción de censura, una gran coalición del PSOE y PP, con o sin Ciudadanos, o una abstención del PP.
Queda por ver qué efectos tendrá ese último movimiento de Rivera, que marca un punto de inflexión en la carrera hacia las urnas. Podría suceder que Ciudadanos frenara su fuga de votos por el centro izquierda, o que recuperara parte de los que se querían ir a la abstención. En ese caso, el refuerzo del partido de Rivera beneficiará al bloque de centro-derecha.
La participación
Precisamente, el dato de participación será una de las claves en la jornada electoral. En este momento se situaría en un 67 por ciento, frente al 75,7 por ciento de abril. La mayor abstención entre los votantes de Ciudadanos se compensa en el centro-derecha por una movilización mayor del PP y de Vox.
La evolución de Ciudadanos marcará así toda la campaña, con el PP y el PSOE a la caza de sus votos. Ahora mismo, ninguno de los dos bloques suma una mayoría suficiente para acabar con el bloqueo.
Por la izquierda, el PSOE registra un 27,2 por ciento de estimación de voto, con 122 diputados. El porcentaje de voto es menor que en abril, cuando llegó al 28,7 por ciento, con 123 diputados. La idea de Sánchez y sus gurús de La Moncloa era que con unas nuevas elecciones saldrían claramente fortalecido.En la encuesta del 6 de septiembre el PSOE alcanzó los 137 diputados, y se llegó a hablar de una evolución que podría darle hasta 140 o 150 escaños. De momento, esos datos están muy lejos de la realidad. Sánchez no despega y podría ser uno de los grandes perdedores en la noche electoral si no mejora su resultado.
Más País
El PSOE, con 122 diputados, no sumaría por la izquierda, que tiene un actor nuevo, Más País. Unidas Podemos lograría un 12,4 por ciento de votos y 33 escaños, frente al 14,3 por ciento y los 42 diputados de abril. Más País, el partido de Errejón, baja un poco respecto a la anterior encuesta, y se quedaría con siete diputados y un 4,3 por ciento de voto. Según los datos de GAD3, Podemos le cede un 9 por ciento de su voto, y el PSOE el 4 por ciento.
Este bloque de izquierdas suma un 43,9 por ciento de voto y 162 escaños, lejos de los 176 que da la mayoría absoluta. En abril, el PSOE y Unidas Podemos lograron el 43 por ciento de votos, con 165 diputados, más el de Compromís.
El bloque del centro-derecha (PP, Ciudadanos, Vox y Navarra Suma) alcanza un 43 por ciento en estimación de voto, con 153 diputados. En abril fueron 149 escaños, con un 43,3 por ciento de voto. La diferencia entre los dos bloques se ha estrechado.
El Partido Popular sigue siendo el que más sube respecto a las elecciones de abril. El partido de Pablo Casado da un salto desde los 66 diputados a los 93 que apunta la encuesta de GAD3, con un 20,9 por ciento de estimación de voto, 4,2 puntos más que en los comicios anteriores. Los populares creen que su cambio de estrategia, con un mensaje basado en la «moderación y centralidad», les está dando frutos, y confían en que avancen hacia un empate técnico con el PSOE, que se acabe resolviendo a su favor.
El PP, que ha tendido la mano en las últimas semanas a Ciudadanos para ir juntos en la plataforma España Suma, no tendrá compasión tras el portazo recibido. No es que vaya a centrar sus ataques en Ciudadanos, esas energías las reservan contra Sánchez, sino que el PP no dejará de recordar a los votantes de centro-derecha que el partido de Rivera se negó a formar una coalición para poder vencer a la izquierda. De esa forma, espera consolidar el «retorno» de votantes de Ciudadanos.
El peso de Vox
El PP también está recuperando parte del voto que se le marchó a Vox. En concreto, según los datos de GAD3, el partido de Santiago Abascal cede un 11 por ciento de sus votos al PP. Pero es un trasvase de doble sentido, ya que los populares también tienen una fuga de un 5 por ciento hacia Vox.
El partido de Abascal no sube demasiado en porcentaje de voto: pasaría del 10,3 por ciento de abril al 10,6 por ciento ahora. Pero aprovecha muy bien esas tres décimas, ya que ahora obtendría 29 escaños, cinco más que en abril. Esa subida se debe, sobre todo, al crecimiento de la abstención, que hace que su voto tenga más peso. Y también a que en abril disputó varios escaños con Ciudadanos, y si entonces se quedó con ellos Rivera, ahora es Abascal el que gana por los «restos».
Entre los demás destaca la novedad de la CUP, que se presenta por primera vez y lograría un diputado, mientras que ERC mantiene los 15, y Junts per Cat, los siete. En el País Vasco, el PNV sube de seis a siete, y Bildu baja de cuatro a tres. Coalición Canaria obtiene un solo escaño, y el PRC conserva su diputado, el único que apoyó a Sánchez en la investidura.

EE.UU. y Corea del Norte rompen formalmente sus negociaciones nucleares

EE.UU. y Corea del Norte rompen formalmente sus negociaciones nucleares

05/10/2019 mgalindo 0

El jefe negociador de Corea del Norte, Kim Myong Gil, ha anunciado este sábado la ruptura de los contactos a nivel de grupos de trabajo entre el país asiático y Estados Unidos.
«Las negociaciones no han cumplido nuestras expectativas y finalmente se han roto», ha explicado Kim en declaraciones a la prensa frente a la Embajada norcoreana en Estocolmo.
La delegación norcoreana llegó a Suecia el jueves, un días después de que fuera probado con éxito un nuevo misil balístico lanzado desde un submarino, el ensayo más comprometedor realizado desde la reanudación del diálogo entre Pyongyang y Washington en 2018.
Las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU ha prohibido expresamente a Corea del Norte el uso de tecnología de misiles balísticos porque podrían ser utilizados para portar cabezas nucleares.

La etnia de los alumnos no influye en el acceso a la universidad en España

La etnia de los alumnos no influye en el acceso a la universidad en España

02/10/2019 mgalindo 0

Este martes la justicia estadounidense dio la razón a la Universidad Harvard al considerar la raza para admitir a sus alumnos. Un juez desestimó la demanda de una organización conservadora que acusaba a la prestigiosa universidad de discriminación contra los candidatos asiáticos.
En concreto consideró que su proceso de selección es «muy bueno» porque garantizar la diversidad de sus estudiantes. Asimismo, desde hace décadas, la universidad más antigua de Estados Unidos cuenta con un plan para impulsar las inscripciones de minorías.

En España la etnia de los alumnos no influye aún en el acceso a la universidad. No obstante, un Real Decreto aprobado en 2014 establece que se deben reservar plazas a distintos colectivos para facilitar su acceso a la enseñanza superior. Para los estudiantes que hayan superado la prueba de acceso a la universidad de mayores de 25 años, se destina un 2% de las plazas.
Además, un máximo del 3% de los puestos están reservados para mayores de entre 40 y 45 años que acrediten experiencia profesional. También se destina al menos un 5% de las plazas ofertadas para los alumnos con una discapacidad igual o superior al 33%.
Los deportistas de alto nivel y de alto rendimiento tienen asignado un 3% de los puestos en la universidad, según un Real Decreto de 2007. Por último, los estudiantes que ya tengan una titulación universitaria oficial o equivalente, se reservará al menos un 3% de las plazas.

El PSOE lanzó un documento en el que aparecía una propuesta que establecía una matrícula gratuita por ser mujer

En España no existe ninguna discriminación positiva por el género en la universidad, pero el pasado mes de agosto el PSOE lanzó un documento en el que aparecía una propuesta que establecía una matrícula gratuita por ser mujer.
La medida planteaba la gratuidad del primer año de matrícula en la universidad para las jóvenes que se matriculen en carreras STEM -de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas- «donde haya de media menos de un 30% de estudiantes mujeres». Además, abren la puerta a aplicar puntos adicionales en las solicitudes de becas para estos estudios de grado y postgrado.

El PSC vuelve a romper con el constitucionalismo en Cataluña

El PSC vuelve a romper con el constitucionalismo en Cataluña

01/10/2019 mgalindo 0

El PSC anunció ayer que el próximo lunes se abstendrá en la votación de la moción de censura contra el presidente de la Generalitat de Cataluña, Quim Torra, que se celebrará en el Parlamento autonómico catalán, y cuya alternativa lidera la portavoz de Cs, Lorena Roldán. De esta manera, los socialistas marcan distancias con Cs y el PP, partido que preside Alejandro Fernández en Cataluña y que apoyará a Roldán, y retoman la vía intermedia entre los partidos constitucionalistas y los independentistas. Además, la decisión del PSC compromete al PSOE y a Pedro Sánchez, presidente del Gobierno en funciones y candidato a la reelección, que ayer mismo aseguró que su Ejecutivo, pese a estar en funciones, podría «aplicar el artículo 155 sin problemas».

La intención de voto del PSC la adoptó este martes la dirección del grupo parlamentario de los socialistas, en una reunión, siguiendo «las indicaciones» del primer secretario, Miquel Iceta, según confirmaron a ABC fuentes oficiales del PSC. Tras el encuentro y las reuniones de la Mesa y la Junta de Portavoces, Eva Granados, portavoz del PSC, defendió que la moción de censura presentada por Cs no es más que «una maniobra electoralista», en su opinión, y, por lo tanto, los diecisiete diputados del PSC en el Parlamento de Cataluña se abstendrán en la votación del 7 de octubre.
Granados, en su comparecencia ante los medios, se mostró muy dura con Roldán y llegó a compararla con el presidente autonómico: «Torra y Roldán son dos caras de la misma moneda, utilizan las instituciones en beneficio de parte». Y criticó que la formación naranja haya optado, ahora, por la moción de censura: «¿Por qué lo hacen ahora? Hasta ahora decían que no daban los números y que una moción solo uniría más al independentismo».
Los socialistas, que llevan varios días haciendo llamamientos a «la calma» de cara a lo que pueda ocurrir en las próximas semanas, una vez se conozca la sentencia del Tribunal Supremo contra los líderes del referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017, reivindican un gobierno de la Generalitat con Iceta como presidente: «El PSC es la alternativa al Gobierno Torra. (…) Nos abstendremos porque tenemos claro que Torra es el problema, pero Cs no es la solución».
«No doy crédito»
Poco después de las palabras de Granados, Albert Rivera, presidente de Cs, que precisamente ayer se reunió con el grupo parlamentario de la formación naranja en Barcelona, mostró su sorpresa por la decisión de los socialistas: «¿De verdad prefieren a Torra antes que a la convivencia? (…) No doy crédito a que, en un momento histórico como este, volviendo a encontrar por primera vez en veintinueve años terrorismo para defender al separatismo en Cataluña… ¿por qué el PSC no está al lado de la convivencia en esta moción de censura?».
Rivera pidió al PSC que rectifique su decisión y mentó a Sánchez, al que le exigió, una vez más, que «actúe» en Cataluña: «¿Qué más hace falta? ¿Goma-2? No, ya tenemos. ¿Armas de fuego? No, ya las han encontrado. ¿Conexiones entre el Gobierno y los comandos separatistas? Ya las han encontrado». Cs presentará hoy un escrito ante la Fiscalía, en Barcelona, para que se investigue la conexión de Torra con los miembros detenidos de los autodenominados Comités de Defensa de la República (CDR) y acusados de terrorismo.
Reuniones, hoy

Quien sí anunció ya que apoyará a Roldán es el líder del PP catalán. Fernández se reunirá hoy con ella y, después, con Iceta, al que tratará de convencer para que apoye la moción de censura. El popular señaló ayer que «no hay equidistancia posible entre Torra y la democracia» y que, pese a que ni los comunes ni los socialistas son sus «favoritos», los «prefiere» a Torra.
La moción de censura se debatirá el lunes y está previsto que se vote el mismo día. De momento, según las previsiones, Roldán sumará cuarenta apoyos (Cs y PP), diecisiete abstenciones (PSC) y setenta y seis votos en contra (JpC, ERC, comunes y la CUP).

La Moncloa, dispuesta a aplicar el 155 estando en funciones

Víctor Ruiz del Almirón.-

La convicción de que Ciudadanos sufrirá un fuerte deterioro electoral es uno de los elementos que están en el radar de La Moncloa y que motivaron, en su momento, la decisión de no ceder en las negociaciones y buscar la repetición electoral. El paso siguiente es llegar a los electores por su flanco derecho, para lo que Pedro Sánchez ha cambiado su discurso sobre Cataluña. Poniendo el acento en la constante advertencia respecto a la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Ayer el presidente del Ejecutivo avisó a la Generalitat «que no juegue con fuego», refiriéndose a su rechazo a condenar la violencia y adviritó que el 155 «se puede aplicar con un Gobierno en funciones». Apenas han pasado nueve meses de sus intentos de acercamiento al independentismo, cuando criticaba a «aquellos que hablan del artículo 155 y que abogan por un 155 perpetuo» porque «lo que quieren es perpetuar la crisis en Cataluña».
El presidente del Gobierno ha mutado por completo. De una estrategia política que pretendía orillar el conflicto catalán a un discurso de precampaña electoral en el que él mismo ha querido poner encima de la mesa la posibilidad de aplicar el artículo 155. Lo hace tanto en entrevistas como en actos de partido, sin que medie pregunta al respecto sino por voluntad propia. El cambio es abismal, empezando por el lema de campaña «Ahora, España», si se compara con su acción de Gobierno. No hay que olvidar aquella declaración de Pedralbes en las que se ignoraban las referencias explícitas a la Constitución. Ni sus críticas a Pablo Casado y Albert Rivera por haber venido reclamando esta aplicación. Ahora intenta capitalizar en campaña una eventual aplicación e intentar llegar hacia un electorado que sitúa la integridad territorial como su prioridad.
En contraste con su discurso de estos meses, Sánchez desveló que ya se ha estudiado la posibilidad de aplicarlo con las cámaras disueltas: «El Gobierno de España lo ha estudiado y no habría ningún problema ni desde el punto de vista de la constitucionalidad ni de la legitimidad. La Diputación Permanente del Senado permanece abierta, con plenas capacidades. Habría sin lugar a dudas posibilidad de actuar a través del 155».