¿Qué se puede esperar del diálogo entre el chavismo y la oposición?

¿Qué se puede esperar del diálogo entre el chavismo y la oposición?

28/05/2019 mgalindo 0

Arturo Peraza, profesor Teoría Constitucional de la Universidad Católica Andres Bello, cree que sólo un acuerdo consensuado entre ambas partes puede acabar con la crisis de Venezuela. El punto crucial será la convocatoria de elecciones libres y transparentes con la presencia de observadores internacionales. Nicolás Maduro ha asegurado ha reconocido que “estamos en Noruega conversando con el sector de la oposición extremista sobre una agenda integral para buscar soluciones democráticas, constitucionales, pacíficas”.¿Cree que el diálogo entre el Gobierno de Maduro y la oposición puede fructificar en algún tipo de avance?En Venezuela hemos tenido muy malas experiencias cuando ha habido un diálogo con el Gobierno, porque se ha entendido normalmente como una distracción, que es lo que sucedió con Daniel Ortega en Nicaragua. Lamentablemente hay una práctica de algunos gobiernos en Latinoamérica que usan el diálogo como una forma de alargar el tiempo y no llegar a ningún acuerdo. Lo que sí creo es que en Venezuela cualquier salida a la crisis va a pasar por una negociación, lo que supone una cesión de parte y parte en búsqueda de una salida consensuada.¿Qué estaría dispuesto a ceder el Gobierno en una hipotética negociación?El Gobierno está asfixiado en este momento. La situación es muy difícil en Venezuela. No hay gasolina y eso puede tener repercusiones más serias en la medida en que el transporte de alimentos depende de la existencia de carburante. El Gobierno está tratando de encubrir esta realidad pero cada vez más la situación se ha vuelto peor. Las sanciones internacionales han forzado al Ejecutivo a buscar una negociación. El objetivo es que convoque unas elecciones libres, democráticas y transparentes con supervisión internacional. Ese es el problema fundamental. Se necesita una apertura de nuevo hacia un modelo democrático y legítimo, cosa difícil para el Gobierno porque cualquier elección le puede llevar una derrota.¿Maduro sería candidato?Es difícil decirlo. Parte de la negociación tiene que ver con el hecho de que la oposición no acepta que el presidente de la República siga utilizando recursos del Estado para hacer campaña, cosa que ya hemos tenido en otras ocasiones. En las actuales condiciones Maduro no tendría ninguna posibilidad de ganar, su derrota evidenciaría que él no ganó las elecciones de mayo del año pasado.¿Aceptará el Gobierno unas elecciones limpias sabiendo que las podría perder?Para ellos es políticamente inaceptable, pero todo depende de dónde está el nivel de presión de las sanciones que EE UU ha impuesto, lo que puede generar al grupo que está en el poder la necesidad de tener que adoptar una salida democrática, que además le garantice cierto nivel de impunidad y la salida del país. ¿Podría el chavismo elegir otro candidato alternativo a Maduro en unas hipotéticas elecciones?Es muy difícil por el control que Maduro ejerce sobre el partido. Pero no cabe descartala como posibilidad con la que podría tratar de revertir una posible derrota. Maduro sigue siendo el candidato del partido si hubiera elecciones. Unas elecciones internas dentro del partido podría terminar de dimitarlo.¿Leopoldo López tendría alguna opción de ser candidato de la oposición?Si la oposición es inteligente tratará de poner a Juan Guaidó como aspirante porque él ha logrado generar un ambiente de unidad dentro de la oposición y eso podría garantizarle la victoria. La posibilidad de que otro candidato como Leopoldo López o María Corina Machado o Henrique Capriles entren como candidatos podría dinamitar la unidad de la oposición y pondría en riesgo una posible victoria.

El clima de traición y sospecha se instala en la cúpula del chavismo

El clima de traición y sospecha se instala en la cúpula del chavismo

28/05/2019 mgalindo 0

El insólito levantamiento liderado por el presidente de la Asamblea Nacional y presidente (e), diputado Juan Guaidó el 30 de abril fracasó rotundamente en casi todos los aspectos. Sin embargo, en uno logró un enorme éxito: sembró dentro del chavismo un clima de sospecha y desconfianza generalizada. Hijos de la conspiración y la traición temen, mas que a nada en el mundo, desaparecer en los brazos de tan caprichosa e infiel madre. Por ello, desde su aparición el chavismo desarrolló una doble estrategia que le garantizaría llegar y mantener el poder: dividir y cohesionar.Hugo Chávez ganó la presidencia de Venezuela en 1998 tras dividir todo: el pueblo, el lenguaje, la historia y, por supuesto, las Fuerzas Armadas. Desde allí aprovechó todos los inmensos recursos del Estado venezolano para continuar su proyecto de desintegración. Sin embargo, simultáneamente también se preocupó por mantener una mínima cohesión interna entre sus diversos y en ocasiones contradictorios aliados, que le permitiera sobrevivir, a modo de archipiélago (juntos pero no tanto), frente a un país convertido en arena.Los 20 años de historia del chavismo pueden resumirse así. Un proceso de continúa división y cohesión. Momentos críticos que amenazan la supervivencia del chavismo y demandan total cohesión interna, seguidos por períodos de destrucción y división del tejido social para impedir que nada en la sociedad vuelva a articularse.Los beneficios de esta doble estrategia los descubrió el chavismo muy temprano en el comportamiento de la opinión pública, gracias a esa extraña adicción moderna a las encuestas: la ausencia de conflicto y confrontación es su principal enemigo. Paz, tranquilidad y sosiego, tren consigo la despolarización política y abren la puerta a la reconciliación, antítesis del resentimiento y la venganza.Así, elecciones, marchas, manifestaciones, protestas, atentados e infinitas conspiraciones imaginarias, sirvieron en este doble propósito, al mantener viva la confrontación y evitar a la mínima relación social civilizada entre venezolanos.Las redes sociales se convirtieron en inesperados aliados del destructivo ciclo. Su naturaleza se adaptó perfectamente a la lógica maniquea polarizadora gracias a sus mensajes cortos y excesivamente simplificados, compartidos en tiempo real, apelando casi exclusivamente a emociones, entorpeciendo el análisis y el desarrollo de ideas sobre una realidad extremadamente compleja, escondidos muchas veces bajo el anonimato, identidades ficticias, alter ego o simplemente operados por laboratorios y agencias publicitarias con el objetivo de manipular la opinión pública y avivar la polarización.Aunque la división ha estado dirigida a toda la población en general, la división de la oposición ha sido prioridad para la supervivencia del chavismo. En ella las elecciones desempeñan rol estelar. No obstante, no ha sido la única.Para mantener la polarización, nada mejor que no verse la cara. En 20 años de gobierno el número de contactos entre líderes del chavismo y la oposición han sido escasos. Demasiado escasos. Incluso allí donde estaban obligados por la ley. La principal instancia de encuentro para el diálogo y la búsqueda de mínimos común denominadores, la Asamblea Nacional, funcionó en manos del chavismo como una cruel obra de teatro absurdo. Nadie escucha nada y cuando cayó en manos de la oposición, el gobierno huyó aterrado del lugar para evitar cualquier interacción social constructiva. Cualquier cosa antes que encontrarse y conversar para buscar consensos que reúnan al país en un mismo sendero. En sustitución el chavismo creó su propio espacio, la Asamblea Nacional Constituyente. Monólogo 2.0Menos evidente pero igualmente corrosiva ha sido la estrategia de división dirigida hacia los propios aliados, en las que Hugo Chávez demostró sus verdaderas dotes de gigante. Durante su gobierno ningún líder chavista pudo brillar con luz propia. Todos satélites dependientes, con prohibición de desarrollar redes propias. Cuando los estudios de opinión pública mostraban algún aliado con popularidad creciente, se convertían inmediatamente en objeto de bulling presidencial. Vapuleados en un consejo de ministros televisado, destituidos, enviados al exterior, acusados, perseguidos o simplemente encarcelados. De los centenares de ministros que pasaron por sus gabinetes, los que perduraron más tiempo en cargos de poder nombrados por él directamente son los personajes más oscuros e impopulares.El hogar donde el chavismo engendró su conspiración también recibió un trato especial. La Fuerza Armada, luego de su irónica unificación nominal al reducir el número gramatical del plural al singular (esto es de Fuerzas Armadas a Fuerza Armada) bajo la excusa de la importancia de la unidad, fue atomizada hasta impedir cualquier posibilidad de interacción entre sus miembros, especialmente aquellos que pudieran sentirse insatisfechos con el desarrollo del país.Los mecanismos de la división militar no han sido pocos. Soles, premios, privilegios, entretenimiento, asignación de nuevas responsabilidades en materia de políticas públicas, confrontación, construcción imaginaria de un enemigo común (la oposición, Colombia, el imperio, la oligarquía, el capitalismo, etc.). También estimularon el vínculo con negocios ilícitos: contrabando, tráfico, extorsión, delincuencia común. Todo con el fin de exigirles luego lealtad. Chantaje.Un rol central en la estrategia polarizadora fue desempeñado por las agencias estatales de información e inteligencia. Conocer el estado de las relaciones entre los diversos actores políticos, tanto aliados como opositores, así como la percepción de la población sobre líderes y proyectos alternativos, ha sido siempre una prioridad para la supervivencia del régimen. El objetivo, su razón de ser, ha sido evitar la acumulación de poder en manos de potenciales “enemigos”. Dividir y evitar que nada mas pueda unirse, bien podría definir su leitmotiv.Sin embargo, a partir de la rebelión del 30 de abril, el estado de desconfianza y sospecha se ha extendido hasta alcanzar la propia cúpula chavista.Lo que sucedió ese día no fue que unos pocos militares se rebelaron. Tampoco ocurrió un simple fallo en los organismos de inteligencia al no descubrir una conspiración. Ese día reveló una conspiración gestada dentro del propio organismo encargado de detectarlas. Infidelidad materna, la traición salió de sus propias entrañas.A partir de entonces el chavismo navega en un mar de desconfianza. A oscuras, todo lo que sabe sobre sus aliados y enemigos debe ser puesto en tela de juicio, pues las informaciones suministradas por las propias agencias de inteligencia estaban dirigidas a encubrir un complot. Tabula rasa. Nadie confía en nadie. La división saltó la talanquera y se instaló entre sus progenitores.Paradójicamente, este estado de total desconfianza tiene una extraña consecuencia positiva. La desconfianza se ha distribuido homogéneamente, abriendo una coyuntura ausente desde la llegada del chavismo: todos los actores políticos gozan entre si de la misma credibilidad: ninguna. Desconfianza tridimensional. Irónicamente, esto convierte a la oposición en el interlocutor más confiable que Maduro puede encontrar, brindándole una extraña y única oportunidad para iniciar un diálogo en búsqueda de salidas políticas para el país, aislando a los sectores más radicales y desconfiables, interesados en prolongar hasta las últimas consecuencias el conflicto. Destrabar este empate técnico para darle una oportunidad al país.La democracia ha sido muchas veces eso, el resultado de grupos en conflictos que, sin razones para confiar, deciden dar un paso y romper el circulo de destrucción, para preservar un valor mínimo común.

Enrique Iglesias, asesor de la UE para la crisis de Venezuela

Enrique Iglesias, asesor de la UE para la crisis de Venezuela

28/05/2019 mgalindo 0

Considerado uno de las personalidades más influyentes de Iberoamérica, Enrique V, Iglesias, veterano economista y político uruguayo de origen español, fue designado hoy asesor especial de la UE para intervenir en la grave crisis venezolana. Según una nota emitida en Bruselas, Iglesias será “asesor especial” de la Alta Representante de la UE para Política Exterior, Federica Mogherini. El que fuera primer Secretario General Iberoamericano (2005-2014) declaró hoy a Efe que se siente muy honrado por “poder hacer alguna contribución a la política de la Unión Europea ante la dramática situación que vive la sociedad venezolana”. “Creo -añadió- que todos los latinoamericanos debiéramos asumir nuestra responsabilidad solidaria para apoyar soluciones a los problemas de ese gran país, que tanto ha aportado a la América Latina”. Según el comunicado de la oficina de Mogherini, “el señor Iglesias apoyará el trabajo de la UE y del Grupo Internacional de Contacto para promover una solución pacífica y democrática a la crisis en Venezuela a través de elecciones libres y justas”. En concreto, brindará asesoramiento a la Alta Representante y al Grupo Internacional “sobre los pasos que podrían tomarse para lograr estos objetivos”. También participará Iglesias en los esfuerzos de divulgación a las partes interesadas en Venezuela y a los actores internacionales y regionales. En Madrid, el secretario de Estado para la Cooperación Internacional y para Iberoamérica, Juan Pablo de Laiglesia, manifestó a Efe “la satisfacción del Gobierno de España por que la decisión de Federica Mogherini haya recaído en una personalidad tan relevante y tan experta como Enrique Iglesias”. De hecho, ya en su reunión de Costa Rica, a principios de mayo, el Grupo Internacional de Contacto sobre Venezuela pensó en contar con “una personalidad iberoamericana” para impulsar un proceso de paz en el país sudamericano. El Grupo está formado por ocho países europeos (Alemania, España, Francia, Italia, Países Bajos, Portugal, Reino Unido y Suecia), y cuatro latinoamericanos (Bolivia, Costa Rica, Ecuador y Uruguay). Venezuela está sumida en una grave crisis política desde hace años, aunque la situación se acentuó después de que el pasado 23 de enero el titular de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, se proclamó presidente interino del país invocando la propia Constitución bolivariana. Guaidó, considerado un usurpador del poder por el presidente venezolano Nicolás Maduro, cuenta sin embargo con el reconocimiento de buena parte de los países latinoamericanos y de hasta veinte europeos. El nuevo asesor de la UE para Venezuela, Enrique V. Iglesias, “contará con todo el apoyo del equipo de la Secretaría de Estado de Cooperación de España”, añadió también a Efe De Laiglesia. Iglesias dispondrá también de la colaboración de un diplomático español destacado en Bruselas y experto en la crisis venezolana. Durante su larga carrera, Enrique V. Iglesias, nacido en Asturias (España, 1930), ha ocupado cargos de gran responsabilidad. En Uruguay fue, entre otras cosas, presidente del Banco Central y ministro de Asuntos Exteriores. Durante trece años (1972-1985) se desempeñó como secretario ejecutivo de la prestigiosa Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), cuya sede está en Santiago de Chile. Desde 1988 a 2005 -diecisiete años- ocupó la presidencia del Banco Interamericano de Desarrollo, en Washington, D.C. En 2005 fue designado primer Secretario General Iberoamericano por los jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad Iberoamericana de Naciones, reunidos en la Cumbre de Salamanca (España). Iglesias terminó su mandato de ocho años en 2015 y fue reemplazado por la costarricense Rebeca Grynspan, quien le ha calificado en alguna ocasión de “padre” de Iberoamérica. El rey Juan Carlos I le impuso el Collar de la Orden del Toisón de Oro, una distinción que -miembros de la familia real aparte- sólo poseen el exsecretario general de la OTAN Javier Solana, y el exdirector de la Real Academia Española Víctor García de la Concha. EFE

El ex general chavista Carvajal: “Nunca he participado en una operación de narcotráfico”

El ex general chavista Carvajal: “Nunca he participado en una operación de narcotráfico”

27/05/2019 mgalindo 0

El exgeneral chavista Hugo Carvajal, detenido en España por orden de EE.UU. acusado de narcotráfico, ha cambiado de abogado y dejado al letrado que defiende al excomisario José Villarejo, al tiempo que reitera su inocencia de los cargos que le imputa ese país y su confianza en la justicia española, informa Efe. En un comunicado escrito desde la prisión de Estremera (Madrid) y remitido a Efe, Carvajal informa de que a partir de ahora deja de estar representado por el letrado Antonio José García Cabrera, que pasó a ostentar su defensa a principios de este mes, y lo estará a partir de ahora por los abogados Ismael Oliver y Andrés Mora. Carvajal, que fue jefe de los servicios de contrainteligencia militar con el expresidente venezolano Hugo Chávez y también con el actual, Nicolás Maduro, fue detenido en España el pasado 12 de abril en virtud a una orden de arresto de Estados Unidos, que le reclama por delitos de narcotráfico. Tras ofrecerse a declarar ante el juez, colaborar “sin reservas” con la justicia española y mencionar su preocupación por las relaciones del gobierno de Maduro y el grupo terrorista libanés Hezbolá, Carvajal finalmente retiró su solicitud de comparecer voluntariamente, todo ello tras cambiar de abogado y contratar al de Villarejo. García Cabrera contrató al letrado del excomisario español después de ser trasladado desde la cárcel madrileña de Soto del Real a un módulo especial de Estremera, el mismo en el que está interno Villarejo, pero ha decidido ahora dejar a su abogado en un cambio de estrategia de defensa. En el comunicado escrito desde prisión, Carvajal afirma que confía “plenamente en la justicia española y en el estado de derecho que rigen en España”, país que, añade, su esposa y sus 5 hijos menores han elegido para vivir, y en el que niega haber solicitado asilo político. “Jamás he participado ni directa ni indirectamente en ninguna operación de narcotráfico o terrorismo”, explica el exgeneral, y agrega que en los distintos cargos que ocupó en Venezuela “nunca” consintió “operaciones de narcotráfico, ni la comisión de ninguna otra ilegalidad”. “Cualquier acusación -afirma- que pretenda relacionarme o vincularme con cualquier organización criminal es absoluta y rotundamente falsa”. Y concluye diciendo: “En su momento, tomé la decisión de ponerme del lado correcto de la historia, de asumir los riesgos familiares y personales. Soy consciente de que los que solicitan mi extradición saben de mi absoluta inocencia. Inocencia para cuyo reconocimiento estoy dispuesto a acudir a todas las estancias judiciales”. La justicia estadounidense reclama a Carvajal por haber querido “inundar” Estados Unidos con toneladas de cocaína, que, según este país, introducía en el país en ocasiones con ayuda de la cúpula de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). En la petición de extradición, a la que ha tenido acceso Efe, la corte del distrito sur de Nueva York informa de que el Gran Jurado imputa a Carvajal, alias “El Pollo”, ser miembro desde 1999 hasta este mismo año de la organización de narcotraficantes “El Cartel de los Soles”, compuesta por oficiales venezolanos de alto rango. Sus objetivos, indica la petición, no solo eran enriquecer a sus miembros, sino también “inundar” Estados Unidos de cocaína y usar esta droga “como un arma” contra el país, por “los efectos adversos de la droga en los usuarios individuales y el potencial daño social que causa la adicción a la cocaína”. Según relató Carvajal al juez tras su arresto en Madrid hace un mes, salió de Venezuela en una embarcación y llegó, tras 16 horas de travesía, a la República Dominicana, donde entró gracias a un pasaporte falso que le había dado la fiscal general del Estado venezolana con la identidad de “Jose Mourinho”. Desde ese país, y con el mismo pasaporte, embarcó en un avión comercial a España, donde aterrizó el 18 de marzo pasado. Antes, en febrero, apoyó al líder opositor Juan Guaidó e hizo un llamamiento a sus compañeros militares para rebelarse contra el gobierno de Maduro.